Durante The Trends 2025 , celebrado del 18 al 20 de noviembre en Moscú, Iván Marchena representó al ecosistema cripto y fintech de Latinoamérica con un enfoque que llamó la atención del foro internacional: la región se ha convertido en un punto crítico para la innovación financiera global.
Su ponencia «Latinoamérica 2026: Por qué el fintech ruso podría triunfar donde otros apenas lo intentan» planteó una lectura estratégica: mercados jóvenes, costos competitivos y un nivel de digitalización acelerado abren un puente natural entre Rusia y Latinoamérica.
Latinoamérica, un terreno fértil para fintech y cripto
Marchena describió un escenario en el que la demanda supera a la oferta. Latinoamérica mantiene un nivel elevado de sub-bancarización, lo que impulsa a millones de usuarios hacia soluciones alternativas en pagos digitales, crédito flexible y servicios basados en blockchain.
El crecimiento del sector lo confirma: el ecosistema fintech latinoamericano se expandió más de 340% entre 2017 y 2023, pasando de unas 700 empresas a más de 3.000, según cifras ampliamente utilizadas en análisis regionales.
Esta combinación -adopción acelerada, necesidad real y usuarios digitales- convierte a la región en uno de los laboratorios naturales para nuevos modelos financieros.
Cooperación estratégica: Rusia ve una oportunidad
El análisis de Marchena apunta a un encaje técnico y económico difícil de ignorar. La industria rusa cuenta con experiencia en escalabilidad, desarrollo de infraestructura financiera y productos digitales competitivos en costo.
El planteamiento es directo: lo que Rusia ha construido para su mercado interno puede adaptarse rápidamente a entornos latinoamericanos que buscan soluciones de alto rendimiento sin costos prohibitivos.
Al mismo tiempo, la región avanza en regulación. Países como Brasil y México ya operan con marcos progresivos tanto para fintech como para cripto, creando un terreno más seguro para la inversión internacional.
Hacia un puente tecnológico entre regiones
La intervención de Marchena también subrayó que Latinoamérica dejó de ser únicamente receptora de innovación. Hoy contribuye con proyectos de escala global, mercados dinámicos y un ecosistema que entiende la tecnología blockchain no solo como infraestructura, sino como herramienta para inclusión financiera.
De Moscú quedó un mensaje claro: existe una ventana estratégica para tejer alianzas entre empresas rusas y actores latinoamericanos, combinando know-how, infraestructura y soluciones cripto que pueden resolver necesidades reales a gran velocidad.
The Trends 2025 dejó sobre la mesa un diagnóstico compartido: Latinoamérica está lista para jugar un rol protagónico en la transformación fintech global.




